La encina es la especie dominante en los bosques de Castilla y León y en Viveros Fuenteamarga producen varios millones cada año. Se dedican a la producción de planta forestal autóctona: encinas, robles, pinos, en definitiva, árboles "criados" en condiciones rigurosas para que sean capaces de sobrevivir hasta un siglo con poca agua, con mucho calor o con frío extremo.
"Boinas verdes", los llama Juan Añíbarro, gerente de la empresa, al explicar que son árboles capaces de salir adelante con muy poco.
Los 6 millones de plantas que estos viveros venden cada año van a parar a planes de repoblación, taludes de carreteras, sellado de vertederos, etc. Muchas se quedan en Castilla y León, aunque también se reparten por toda España y otros países como Marruecos o Francia.