Miles de pasajeros continúan bloqueados en la mayoría de los aeropuertos europeos por el temporal de nieve. Y es que el transporte aéreo registra problemas en Francia, Reino Unido y Alemania. Las esperas en las terminales se hacen interminables y algunos pasajeros no podrán volar hasta después del día 24. De hecho, las compañías ya están reubicando las reservas de los pasajeros afectados en aviones que despegarán después de Navidad.
Desde el pasado sábado, las pantallas de las terminales continúan marcando retrasos y cancelaciones. En Bruselas, por ejemplo, se ha reabierto el aeropuerto y se mantiene operativo, pero muchos aviones no pueden volar por falta del líquido anticongelante que se emplea para las alas y la cola de los aviones.
A pesar de que el aeropuerto belga de Zaventem había anunciado el cierre hasta este miércoles por falta de anticongelante, los aviones han vuelto a despegar, aunque la mitad de los vuelos de salida programados para hoy aparecían como cancelados o con retrasos.
El temporal de nieve afecta a gran parte del continente europeo. En Fráncfort, por ejemplo, ha vuelto a nevar esta noche y el tráfico aéreo se ha visto de nuevo interrumpido. Sólo está abierta una de las tres pistas.
El portavoz de Fraport (la empresa gestora del aeropuerto de Fráncfort), Stefan Schulte, ha anunciado que "seguramente" se tengan que cancelar, "al menor, 300 vuelos más durante el día de hoy". Y la cifra podría incrementarse, ya que ha asegurado que "todo depende de la fuerza del tiempo". Por el momento, "sólo cabe espera a ver cuántos pasajeros pueden volar y cuántos tienen que ser reubicados en otros vuelos", ha sentenciado.
Además de los retrasos y cancelaciones, el temporal también afecta a las compañías aéreas. British Airways ha anunciado que pierde casi 12 millones de euros cada día de incidencias debidas al temporal. En el aeropuerto Londres-Heathrow sólo está operativa una de sus dos pistas de aterrizaje.
El escritor británico Simon Calder, que también permanece bloqueado en el aeropuerto londinense a la espera de coger un vuelo, ha dicho que "teme" que "este negocio se hunda, porque para viajar a escala mundial, ¿quién querría ahora comprar un vuelo vía Heathrow?"
Entre los viajeros, la indignación y la impotencia por esta situación de caos se multiplica. "No entiendo cómo ocho centímetros de nieve pueden cerrar uno de los mayores aeropuertos internacionales", protesta un afectado.
Ante esta situación, los viajeros han buscado vías alternativas. Pero también las carreteras y el tráfico ferroviario experimentan dificultades por la nieve. El Eurostar, el tren que une Londres con París y Bruselas, registra hora y media de retraso y sus servicios están limitados por las nevadas. Hasta ocho horas de espera han tenido que sufrir los viajeros en la cola de la estación londinense.