El capitán del 'Alakrana', Iker Galbarriatu, destaca la "tranquilidad" que respiran ahora los tripulantes del pesquero vasco tras la "dura" experiencia vivida durante el secuestro, en el que a lo largo de 47 días intentaban "dar apariencia" de estar "fuertes" ante sus familiares.
Pese a los "momentos tensos", el capitán no descarta volver a embarcarse porque es "el pan de cada día" y ve el mar como "una lotería en la que si hay suerte, sale bien".
Galbarriatu destacó que los marineros están ahora escoltados por militares y fragatas, por lo que tienen la seguridad de que "no va a pasar nada". Recordó que los marineros tuvieron el "miedo" antes de la liberación de que los secuestradores "se echaran atrás", en declaraciones a RNE.
Tras indicar que 63 piratas se encontraban a bordo del pesquero, planteó que los primeros que llevaron a cabo la captura del barco podrían haber regresado a tierra hace días. Después, explicó, veían a los mismos captores, aunque de vez en cuando llegaban nuevos piratas que se mostraban "más nerviosos", manifestando una mayor violencia y siempre con las armas en las manos. "Los que llevaban más tiempo estaban más relajados, pero en ningún momento soltaban las armas", agregó.
Iker calculó que sus edades comprendían entre los 20 y los 45 años de edad y expresó la dificultad que tenían para comunicarse con ellos. "Ninguno hablaba inglés y con los gestos no nos entendían. Era muy difícil comunicarse con ellos", continuó, para poner de relieve la poca movilidad que tenían los 36 rehenes, limitándose a "estar sentados, dormir e ir al baño".
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