La mayoría de los religiosos que dedican su vida a fomentar la evolución y a evangelizar zonas especialmente subdesarrolladas en el Tercer Mundo provienen de Castilla y León.
Los misioneros de esta Comunidad suponen un 30% del total español, país a su vez número uno en proyectos religiosos en el extranjero.
España aporta en total 17.260 misioneros, de los que 5.055 son castellanos y leoneses, según Justo Amado, de las Obras Misioneras Pontificias (OMP), entidad encargada de coordinar presupuestos y acciones misioneras en España.
Las diócesis de Navarra, País Vasco y Andalucía, siguientes en esta lista, no llegan a sumar entre las tres la cantidad de misioneros de Castilla y León.
Uno de cada 500 habitantes de la Comunidad es religioso, sacerdote o seglar que lleva a cabo su labor humanitaria y evangelizadora en Sudamérica y África, principalmente.
En España, la mayoría de congregaciones misioneras son femeninas, un 60% , entre las que figuran las Hijas de la Caridad, las Agustinas misioneras y las Religiosas de Amor de Dios.
También existen órdenes masculinas, con una representación menor, entre las que destacan los Salesianos, los Misioneros Combonianos y los Dominicos.
Actualmente, el Domingo Mundial de las Misiones (Domund), que se celebra en octubre, supone una de las principales fuentes de financiación para estos proyectos, ya que ese día se suele recaudar, mediante donaciones voluntarias, gran parte del presupuesto destinado a las misiones.
Por diócesis, Burgos es desde la que parten más misioneros hacia el exterior, 1.433, y la de Ciudad Rodrigo, la que menos en Castilla y León, ya que es la más pequeña de España, pese a lo cual 91 de sus religiosos realizan actualmente labores en el exterior.
En el lado opuesto de Castilla y León, de las comunidades que menos misioneros envían al extranjero figuran Murcia, con 188; Cantabria, con 214; y Baleares, con 215.