Una ola de cambio se impone en los ayuntamientos del PP de la provincia de Segovia, al menos en este radio de 20 kilómetros. Siguiendo en línea la autovía, se retiran los alcaldes veteranos de Sanchonuño y Fuentepelayo, y los debutantes de Navalmanzano y Carbonero el Mayor. ¿Será un virus?
El alcalde de Carbonero, municipio con algo más de 2.500 vecinos resta importancia a la coincidencia. En su caso, ha podido más su carrera profesional, y eso que en política no le han ido mal las cosas. En las últimas elecciones recuperó la alcaldía para el PP después de dos legislaturas socialistas, y también es diputado provincial.
A poco más de 11 kilómetros, en Navalmanzano, pueblo de 1.200 habitantes, el alcalde deja su cargo por motivos personales. La política en un pequeño municipio no tiene el lustre que en la ciudad.